Ayer se me acurrio  acercarme a primera hora de la mañana  al Peine del Viendo en Donostia para hacer una foto que se me había ocurrido la noche anterior. Me pertreché con todo ( cable disparador, filtro neutro, tripode, nivel ) para poder realizar la foto que tenía en mente; pero me encontré con el Peine del Infierno. En cuanto baje del coche se puso a llover a raudales, el viento me obligaba a sujetar el paraguas con fuerza y, como no, las olas me calaban por el otro lado. Estuve un buen rato dando vueltas buscando un ángulo adecuado; pero nada parecia convencerme. Finalmente coloqué el trípode y el viento enseguida me lo tiró, por lo que me empezó a dar una terrible pereza sacar la cámara de fotos y mojar todo el equipo para nada ( yo ya estaba completamente calado ).  Al final la saqué. Ya que había ido, que fuera para algo. Pase del trípode, pasé del cable disparador , pase del nivel y demás cosas . No confiaba en que las fotos fueran a servir para nada; pero no me iba a ir con las manos vaciás. Quería llevarme algo a casa; aunque sólo fuera para ver lo que podía haber sido. Finalmente hubo suerte y pude sacar un par de ellas apañadas.