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Terra
La Coctelera

ESTA VEZ SALIÓ CARA

    Si hace unos días escribía sobre la mala suerte que había tenido al ir a cubrir un suceso, ya que nada de lo que proponía daba como resultado que hiciera la foto que buscaba; esta vez me ha sucedido todo lo contrario. Sin casi proponérmelo todo ha salido mejor de lo esperado.

    Tenía que cubrir una información referente al robo que había tenido lugar en una sucursal bancaría en un barrio de San Sebastián/Donostia. Normalmente en estos temas no se suele poder hacer nada más que la fachada de la sucursal con las persianas echadas.  Así que tenemos que tirar de toda nuestra imaginación y creatividad  para que la foto no resulte demasiado sosa: angulos raros, gente pasando, gran angular, ....Pero esta vez, cuando llegué a la calle me encontré a unos compañeros de televión que estaban realizando unos planos sobre el tema para el informativo del medio día. Aunque era evidente, les pregunté si esa era la surcursal del atraco; para confirmar mi información y ver que sabían ellos. Me comentarón que sí y que el butrón se podía hacer entrando en el portal,  puesto que se veía perfectamente. Comencé llamando a los timbres  para  que me abrieran la puerta. Nadie respondía. A lo malo, malo, iba a tener que pasar un buen rato en la puerta esperando a que alguién entrara. Tarde o temprano alguien saldría o entraría. Mientras tanto continué probando timbres y mira por donde, una vecina me responde. Le digo que soy periodista y ella, como si no me creyera, me pregunta si le digo la verdad y si es así si puedo esperarla en la puerta. " Si, por supuesto", le respondo. Cuando baja me abre y me lleva hasta el lugar donde los ladrones habían hecho el butrón. Realizo unas primeras fotos de la sala vacía y luego hago la gran pregunta: ¿le importaría que le hiciera una foto mirando el agujero? Si eso, le saco de espaldas.

   -De espaldas, ¿ por qué ? 

  - Por si no quiere que se le reconozca.

 - No. Si no me importa que se me vea. No tengo ningún problema.

    De esta manera la señora me hizo de improvisada modelo que me permitío realizar unas fotos más interesantes y no tuve que irme con una especie de "bodegón".

"ES BUENO ACABAR"

    Ayer tuvo lugar en Azpeitia, Guipúzcoa, el último homenaje que su familia, y gran parte del pueblo vasco, brindó a la memoria de Inaxio Uria, empresario vasco asesinado a tiros hace un año por ETA. Me tocó cubrir su asesinato y aún recuerdo perfectamente la imagen de su cuerpo cubierto por una sábana junto a su coche en la acera y ayer, tras terminar el trabajo y pensar en todo ello, no tuve la sensación de que hubiera pasayo ya un año de todo aquello. Tampoco tengo el recuerdo de que fuera en diciembre y de que estuviera pensando, como ahora, en el próximo cumpleaños de mi hija pequeña o en los Reyes Magos y Olentxero. Lo recuerdo como algo mucho mas cercano en el tiempo, con dolor a nuestro alrededor y con mucha tensión por la exigencia del trabajo. Ayer  esas sensaciones volvieron a presentarse al estar en el mismo lugar en el que ocurrió el asesinato y con mucha de la misma gente que estuvo entonces: tanto compañeros gráficos o periodistas como políticos y gente de a pie. Cuando eres joven un año es una eternidad, cambian no sólo las cosas sino, y sobre todo, tú. Cuando vas madurando, en un año uno no cambia tanto; auque si echamos la vista atrás, la cosas puede que si hayan cambiado más.             

    Con lo que respecta a nuestro trabajo, en este tipo de acontecimientos siempre existe una especie de lucha entre el respeto que hay que tener a la familia y al acto que estás cubriendo y la "necesidad exigida" de hacer una "gran foto" que refleje la noticia en sí. Siempre hay muchos medios y compañeros gráficos- fotografos y televisiones- lo cual dificulta enormemente nuestro trabajo puesto que todos estamos buscando lo mismo. Esto puede hacer que desde fuera parezcamos una cuadrilla de insensibles que sólo buscamos la imagen. Que en los 15 minutos de silencio no paramos quietos ni un segundo, e incluso que en algún momento discutimos entre nosotros en un tono demasiado elevado para la situación. Pero es todo lo contrario. Sentimos, puesto que si no sintiéramos no podríamos hacer nuestro trabajo. Pero a nosotros se nos exige cumplir primero con nuestro trabajo y pensar en lo que sentimos después. Evidentemente, yo creo, que en este tipo de circunstanción la mayoría de nosotros  intentamos ser lo más respetuosos posibles; pero somos muchos y no siempre se logra.

    Para concluir  una anecdota: cuando Patxi Lopez, el Lendakari, estaba hablando con uno de los hermanos de Inaxio le dijo que pensaba que "era bueno acabar". La familia Uria y la gente llevaba un año reuniéndose todos los días 3 de cada més en el lugar del asesinato y  ayer fue la última vez que le hicieron.

SIN SUERTE

Hoy me ha tocado hacer un curro de esos que en cuanto te lo piden sabes que si no tienes suerte te las vas a ver y desear para hacer una foto decente.

Se trataba de fotografiar a una sociedad gastronómica que por la noche se había quemado. En cuanto me dijeron cual era el tema pensé: ¡a ver con qué me encuentro y si hay suerte! Pues no, hoy no ha habido suerte. Cuando he llegado la sociedad estaba cerrada y precintada, con un cartel avisando a los socios de que se abstubieran de entrar. Un socio que andaba por allí me ha comentado que "haría una  media hora que los de la junta se habian ido y que si hubiera llegado un poco antes podría haber entrado con ellos". Evidentemente no era mi día de suerte; pero he intentado remediar el tema. En el carter para los socios tambíen estaban algunos telefomos de los junteros así que he probado con uno a ver que pasaba. La cosa en princio no fue mal, puesto que cuando le informé  de que era periodista no se puso a la defensiba y me colgó. Se mostró agradable y sociable, así que le expliqué el motivo de mi llamada: si podían abrirme la sociedad para que realizara unas fotos de la zona quemada.  Repito, no era mi día de suerte. Me dijo que no. Que si abría a una persona tendría que abrir a más y que los socios no harían caso de la advertencian de no pasar para satisfacer su curiosidad. Este último argumento me abrió un resquicio para intentar convencerle de la conveniencia de abrirme solo a mí: " bueno, si hago las fotos, se publican en el periodico y los socios van a poder ver los destrozos y ya no van a tener la necesidad de curiosear como ha quedado la sociedad".  Pero ni por estas se me abrieron las puertas; así que no me quedo más remedio que no desesperarme y tirar de recursos y paciencia para hacer algo que valiera la pena. Al final se acercaron algunos socios a la zona y por lo menos saqué gente curioseando.

 

PEINE DEL VIENTO CON VIENTO Y AGUA

Ayer se me acurrio  acercarme a primera hora de la mañana  al Peine del Viendo en Donostia para hacer una foto que se me había ocurrido la noche anterior. Me pertreché con todo ( cable disparador, filtro neutro, tripode, nivel ) para poder realizar la foto que tenía en mente; pero me encontré con el Peine del Infierno. En cuanto baje del coche se puso a llover a raudales, el viento me obligaba a sujetar el paraguas con fuerza y, como no, las olas me calaban por el otro lado. Estuve un buen rato dando vueltas buscando un ángulo adecuado; pero nada parecia convencerme. Finalmente coloqué el trípode y el viento enseguida me lo tiró, por lo que me empezó a dar una terrible pereza sacar la cámara de fotos y mojar todo el equipo para nada ( yo ya estaba completamente calado ).  Al final la saqué. Ya que había ido, que fuera para algo. Pase del trípode, pasé del cable disparador , pase del nivel y demás cosas . No confiaba en que las fotos fueran a servir para nada; pero no me iba a ir con las manos vaciás. Quería llevarme algo a casa; aunque sólo fuera para ver lo que podía haber sido. Finalmente hubo suerte y pude sacar un par de ellas apañadas.

PRESENTACION

   Esta es mi primera experiencia en esto de los blogs y no tengo muy claro con va esto; así que empezaré por presentarme. Trabajo como periodista gráfico free-lance en el País Vasco, Euskadi,  Euskalherria- o como se quiera llamar- y Navarrra. Siempre he oido decir que tengo una profesión muy emocionante, así que este puede ser un buen medio para que todo el mundo compruebe si esa afirmación es cierta o no. Reconozco que mi profesión, mi trabajo, me apasiona y me siento muy afortunado por poder vivir de él; pero hay muchas facetas de éste que no me gustan . Sobre todo las condiciones laborales en las cuales se realiza. Hasta el punto de que, os lo digo sinceramente, no querría que ninguna de mis hijas/o- nebo-arreba que se dice aquí- se dedicarán en el futuro a seguir mis pasos. Pero bueno, eso es otro tema.

 

       Pretendo hacer un espacio principalmente gráfico. No se trata de subir a mi blog los trabajos diarios que hago, pero si aquellos que por la razón que sea me den pie a algún comentario. Tampoco todas las fotos serán de temas periodísticos,  algunas serán porque me han gustado sin más. Por ejemplo, si la hubiera hecho empezaría por una foto que vi pero que no realice. Os la comento:

El jueves pasado por la noche en Donostialdea bajaron las temperaturas hasta los 2 o tres grados centígrados. Sobre las 10 de  la mañana fui a correr y en una zona de sobra, con los rayos de sol filtrándose entre los árboles, vi una magnífica telaraña brillando gracias a la escarcha que todavía permanecía en ella. Por cuestiones de trabajo salgo a correr con el móvil y este tiene- como no- cámara de foto pero iba tan bien corriendo y la calidad de la cámara es tan baja que decidí no parar y  volver con la buena tras ducharme. Enseguida me di cuenta de que probablemente una hora más tarde ya no habría nada que sacar, y así fue.

Bueno, anécdota aparte vamos a empezar con unas fotos de la 57 edición del Festival de Cine de San Sebastián.

    Llevo cubriendo el Festival de Cine De San Sebastián desde hace casi 15 años, pero siempre lo había hecho como periodista. Este año lo he cubierto para el propio Festival y aunque el trabajo es igual, la visión del mismo es muy diferente. Me he dado cuenta que su organización es mucho más compleja de lo que parece desde fuera. Como periodista gráfico cubría los momentos y actos de mayor relevancia informativa; mientras que como parte del equipo de fotógrafos del Festival teníamos que cubrir todo, desde lo más importante a lo menos.  He descubierto, y lo reconozco, muchas cosas de éste que no sabía que hacían- pases de películas nocturnos, presentaciones de las mismas en los cines, ...- o que solo las conocías de oídas- encuentros Zabaltegi.  El trabajo ha sido intenso- perdí un par de kilos en esos 10 días- ; pero interesante. Eso sí, al finalizar casi necesité una cura de " desintoxicación fotográfica " para volver al trabajo  del día a día. Saqué miles de fotos.

   Ir a la seccion de fotos y vereis como unas veces te toca hacer las fotos de cerca, otras de lejos; como unas veces fotografías a actores conocidos y otras a actores menos conocidos; como unas veces te tocan buenos temas y otras no tan buenos temas y  como a veces puedes hacer una foto llamativa y siempres tienes que apañarte con lo que haya y estar hasta el final.